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BARCELONA, CIUDAD Y MAR
Barcelona estrena dos grandes establecimientos de ciudad y de mar, dos hoteles de categoría superior ejemplo de la apuesta de las grandes cadenas internacionales por el turismo de calidad ligado a los grandes atractivos culturales, artísticos, ciudadanos, paisajísticos y de ocio y compras que ofrece la capital catalana.
Con pocos días de diferencia han abierto sus puertas el W Barcelona, al lado del mar, y el Mandarin Oriental, en el corazón del paseo de Gracia. Los dos ya se han convertido en referencia por su atractivo arquitectónico y por su oferta de ocio y gastronomía.
El W Barcelona (www.w-barcelona.com) se ubica en un impresionante edificio, obra del arquitecto Ricardo Bofill, que ya se ha convertido en un nuevo icono de la ciudad por su forma de vela gigantesca. Ubicado al final de la popular playa de la Barceloneta, desde su bar panorámico ofrece unas vistas espléndidas no tan sólo de la trama urbana, sino también del Mediterráneo. De aspecto vanguardista, está pensado para hacer la vida agradable al cliente, combinando servicios, entretenimiento, vida nocturna y una gastronomía selecta que lleva la firma del cocinero Andrés Abellán. En este hotel, destaca el primer Bliss Spa de España y sus 473 habitaciones, con 67 suites, con unas vistas privilegiadas.
El Mandarin Oriental (www.mandarinoriental.com/barcelona) está situado en un edificio señorial de mediados del siglo xx totalmente renovado y diseñado con gran exquisitez. Su ubicación en el paseo de Gracia, le sitúa entre algunas de las obras arquitectónicas más emblemáticas del modernismo catalán. El hotel, el primero de la cadena Manadarin Oriental en el sur de Europa, tiene un restaurante regentado por Raül Balam, que representa a su madre, la galardonada Carme Ruscalleda. Ofrece 98 habitaciones exclusivas con el máximo confort, todo tipo de servicios y un fabuloso spa.
Sebastià Barrufet Rialp
Periodista
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